domingo, 16 de diciembre de 2012

Inteligencias Múltiples


¿Qué es la inteligencia?
( http://www.rieoei.org/deloslectores/Lapalma.PDF)

Para el Dr. Lapalma, psicólogo argentino, en su artículo sobre el tema: ¿Qué es eso que llamamos inteligencia? Los altos promedios de estudios, no son garantía de que luego en el ejercicio del conocimiento, realmente se llegue a ser el mejor.

También ha observado en su experiencia, que algunas personas destacadas en todo, o casi todo, lúcidas, muy valoradas en ciertas áreas  pero, cuentan con bajo  rendimiento académico. 

El Dr. Lapalma, refiriéndose a la inteligencia  dice:

“la inteligencia es la capacidad para resolver problemas cotidianos, para generar nuevos problemas, para crear productos o para ofrecer servicios dentro del propio  ámbito cultural”. La Teoría de las Inteligencias Múltiples y la Educación OEI – Revista Iberoamericana de Educación (1)
 Hasta ahora hemos supuesto que la cognición humana era unitaria y  que era posible describir en forma adecuada a las personas como poseedoras de una única y cuantificable inteligencia. Sin embargo, para el Dr. Howard Gardner,  quien en la Universidad Harvard ha propuesto su teoría de las Inteligencias Múltiples, los seres humanos tenemos por lo menos ocho inteligencias diferentes:  Inteligencia Musical, Inteligencia  Corporal- cinestésica,  Inteligencia Lingüística, Inteligencia Lógico-matemática, Inteligencia Espacial, Inteligencia Interpersonal, Inteligencia Intrapersonal, Inteligencia Naturalista        



Definitivamente comparto la opinión del Dr. Lapalma, cuando dice que los altos promedios de estudios, no son garantía de que luego en el ejercicio del conocimiento, realmente se llegue a ser el mejor. Esa frase le escuché recientemente cuando vi la película “En busca de la Felicidad”, en ella, el protagonista (interpretado por William Smith) recordaba haber tenido el primer lugar siempre, en todos sus años de escuela e imaginaba  que todo eso le iba a ayudar a tener éxito en el futuro, sin embargo él estaba sin trabajo, su esposa lo abandonó y había quedado completamente en quiebra económica. Al final, alcanzó el éxito, pero no fue precisamente por sus buenas calificaciones, sino por su espíritu de lucha y su perseverancia, su constancia y entrega y su motor principal: el deseo de salir de esa situación  en la que había quedado, para darle a su hijo un mejor futuro. (www.divxonline.info/pelicula/.../En-busca-de-la-felicidad-200...)


En lo personal, recuerdo a mis compañeros  que siempre tenían los mejores punteos en el nivel medio; eran tres, (dos hombres y una mujer), por lo que sé, dos de ellos nunca fueron a la Universidad, uno lo intentó pero no tuvo éxito,  solo uno de ellos ejerce su profesión de Nivel Medio y los otros dos se dedicaron al comercio de productos de consumo diario. Sin embargo todos mis ex compañeros de estudios y  yo, los visualizábamos  en un futuro como grandes profesionales egresados del nivel superior. Y así como esta experiencia, creo que debe haber muchas más. He escuchado a más de uno decir: “Los que reprobaban cursos tienen ahora mejores empleos”. Y es que cuando alguien se presenta a una entrevista de trabajo, muy pocos ven sus calificaciones, sino más bien, su actitud, su presentación personal, su desenvolvimiento durante la entrevista y la seguridad con la que responde a las preguntas, entre otras características. (Quizá en este caso tienen más éxito los que cuentan con inteligencia lingüística y la inteligencia Interpersonal).



También me llama la atención el hecho de que, habiendo tantas posibilidades para el desarrollo intelectual, nosotros los padres de familia y maestros, debido a nuestra visión cultural privilegiamos o valorizamos más unos tipos de inteligencia, en detrimento de otras, por ejemplo cuando decimos a nuestros hijos: _“Estudia, haragán, con el deporte  (o la música), no vas a llegar a ningún lado… de eso no se vive…”_  y desde ese momento bloqueamos ese talento en nuestros hijos y ya jamás vuelven a tomar un instrumento musical o a practicar algún deporte, entre otros talentos.

En el caso de los adultos, a veces se nos dice: “Ya estás grande para estudiar”… o,  “a tu edad difícilmente podrás aprender a ejecutar ese instrumento musical”, entre otros muchos más comentarios negativos que no favorecen el desarrollo intelectual del alumno adulto, en su lugar deberíamos adoptar frases como: “Nunca es tarde para aprender”… o “Más vale tarde que nunca”, “Querer es poder”, etc.

Gracias por su interés en la presente publicación y estaré  pendiente de sus comentarios.

                                Mildred Maritsa Delgado Montejo.



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